3 motivos por los que deberías separar a tu hijo de la PlayStation (y qué darle a cambio)

Evitar playstation en niños

Es sabido por todos que los videojuegos tienen una gran capacidad adictiva. No pasa nada si nuestros hijos dedican un poco de su tiempo a este tipo de juegos, sin embargo, si el pequeño no es capaz de jugar a ninguna otra cosa, debemos empezar a preocuparnos. Si prefiere quedarse solo en casa en lugar de salir con sus amigos, es el momento de plantearse ni nuestros hijos padecen adicción.

Adicción a los videojuegos

Para los pequeños es mucho más fácil jugar con las videoconsolas que socializar con otros niños. Es una manera de escapar de los problemas del día a día, porque si, los niños también tienen que lidiar con “sus problemas”. Con los videojuegos, sin embargo, todo es más sencillo, no tienen que socializar y no existe la posibilidad de que ningún niño se enfade.

Esto no es positivo para los niños, ya que el hecho de tener amistades conlleva la resolución de ciertos conflictos como que o te dejen jugar o que no quieran ser tus amigas. Estos problemillas ayudan a nuestro hijo a madurar y a ser más resolutivos en un futuro.

Con todo esto, podemos afirmar que los videojuegos no son malos en pequeñas dosis, ya que pueden incluso ejercitar sus reflejos y ayudarles a crear una concepción espacial… pero cuando la vida se basa en los videojuegos, algo no funciona de manera correcta: los pequeños pueden confundir a realidad con la ficción y ser menos sociables, ha llegado la adicción.

Compras online

Otro gran peligro de las nuevas Playstations es su conexión a internet. Los padres deben tener mucho cuidado y activar el control parental de las consolas para evitar que sus hijos se suscriban en boletines o paguen de manera automática al adquirir una nueva aplicación.

Evidentemente, los niños son niños y no son conscientes del daño que pueden llegar a provocar, ya que en muchas ocasiones, ni siquiera saben que lo que están adquiriendo es de pago. Es importante que cuando nuestros hijos jueguen con las consolar estemos nosotros presentes para comprobar que no hace ninguna compra, ya que las interfaces de las consolas hacen que sea muy sencillo adquirir aplicaciones de manera “accidental”.

Peor rendimiento académico

No, no lo decimos nosotros. Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge han comprobado que el uso reiterado de dispositivos con pantalla y videoconsolas tiene un peor rendimiento escolar, más bajo que los que no hacen uso de estos juegos de manera continúa.

Y es que, no es recomendable que los niños pasen más de dos horas al día delante de una pantalla. Si los niños tienen menos de dos años, este tiempo no debe existir. No podemos olvidar que el uso excesivo de televisores o videoconsolas está íntimamente relacionado con algunos de los mayores problemas de la actualidad: el sobrepeso, la obesidad, ansiedad, falta de sueño o las conductas agresivas. Además, el rendimiento escolar también se ve perjudicado.

Son muchos los investigadores que afirman que cada hora extra, que súper las dos máximas recomendada, frente a una pantalla, se asocia con 9.3 puntos menos. Esto supondría el paso de un notable a un suficiente en las notas de los niños.

Por otra parte, los niños que dedican más tiempo a la lectura o a revisar sus las tareas de clase y evitan el contacto con pantallas y videoconsolas obtienen mejores puntuaciones en los exámenes.

Y es que, los niños que pasan demasiadas horas jugando con las videoconsolas se acostumbran a no hacer nada más que prestar atención a la pantalla, por lo que disminuyen su capacidad de atención y concentración.

Pero, ¿cómo limito el tiempo que mis hijos pasan jugando con las consolas?

Lo sabemos, no es tarea fácil, y más aún con el ritmo de vida que llevamos que no nos permite estar con nuestros hijos todo el tiempo que nos gustaría. Sin embargo, a continuación, te proponemos algunas estrategias con las que limitar el tiempo que tus hijos pasan con la Playstation:

  1. Hacerle ver la cantidad de tiempo que dedica a la consola. La idea es que durante una semana le dejes jugar todo el tiempo que quiera y que anotes sin que él lo sepa las hora que dedica a la consola. El domingo, siéntate con él y dialoga de forma adulta haciéndole ver la cantidad de horas que ha perdido y podría hacer dedicado a otras actividades.
  2. Horarios y reglas. No podemos permitir que sean los niños los que establezcan cuando es el momento de jugar con la consola.
  3. Debemos ser los padres los que les marquemos antes de empezar a jugar cuanto tiempo podrán hacerlo. Quizá, cuando termine los deberes le podemos dejar un poco más.
  4. Debes enseñarle que el no cumplimento de las normas conlleva unas consecuencias. Por ejemplo, si un día sobrepasa el tiempo establecido, puede que pierda el derecho a jugar al día siguiente.
  5. Los padres debemos saber proponer alternativas. Es importante que ofrezcamos a nuestros hijos otras actividades que puedan realizar al aire libre. Puedes llevar a tus hijos al parque con sus amigos. Es una buena idea para que los pequeños sociabilicen y se olviden de la consola que tienen en casa.
  6. Comparte con el su tiempo de videoconsola. Esto unirá lazos entre padres e hijos y además, te permitirá saber con qué actitud tiene cuando juega: si está tranquilo, si se pone agresivo, si es competitivo…
  7. Adiós a su videojuego preferido. Averigua que juego le gusta más y adviértele que si sobrepasa el límite de tiempo establecido se lo quitarás durante un tiempo.

 

Valoración
4/5 ★★★★☆
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