Si quieres que tu hijo sea el nuevo Einstein, esto es lo que tienes que hacer

5 trucos para hacer de tu hijo un Enstein

Sí, no eres el único. A todos los papás nos gustaría que nuestros pequeños en un futuro sean grandes figuras, ingenieros, químicos… en definitiva, que sean un Einstein. Los niños cuentan, sin duda, con una energía incansable que debemos saber canalizar de manera correcta para conseguir que nuestros pequeños adquieran los conocimientos y las habilidades que necesitará para ser un genio cuando sea adulto. A continuación, te recomendamos algunas pautas que debes seguir para conseguirlo.

Hablar sin parar

Esto es pura lógica, si hablas muchos con tus hijos y de varios temas con vocabulario diferente, los pequeños aprenderán más palabras. Se estima que los pequeños entre 18 meses y 2 años pueden llegar a aprender una palabra nueva por semana y que con la edad de 2 años pueden ser capaces de decir entre unas 50-100 palabras.

Por este motivo, para incentivar el habla de los más pequeños, son muchos los expertos que recomiendan narrar el día a los más pequeños. Es decir, que se les explique lo que se hace mientras se hace. Esta es una de las mejores formas para que el niño escuche palabras diferentes a lo largo del día. 

Cuando el pequeño cumple un año de edad, es el momento de comenzar a leer libros. Si al principio le resultan aburridos, puedes hacérselos más ameno y divertidos empleando arias voces o tonos de voz diferentes para cada uno de los personajes. 

De esta manera conseguiremos que nuestros hijos adquieran un vocabulario muy variado y puedan mantener el ritmo de una conversación y adquirir de una manera rápida la habilidad lectora y escritora.

Explícale las emociones

Un correcto desarrollo de la inteligencia emocional es básico para el desarrollo cognitivo de los más pequeños. Así lo postula el profesor de la Universidad de Brigham Young de Utah, Ross Flom. Es importante que nuestros hijos comprendan las actitudes que los adultos y los otros niños toman respecto a las actividades que llevamos a cabo.

Por este motivo, debemos enseñar a nuestros pequeños cuando alguien actúa con maldad o no, o cuando algo ocurre por accidente y no de forma intencionada. Si no lo hacemos, es posible que nuestros hijos no entiendan el motivo por el que los demás actuamos de una manera u otra. Además, está demostrado que los niño que creen que molestan adrede tienen un menor rendimiento académico y social que el resto.

Juegos para pensar

Nuestros hijos pasan la mayor parte de su tiempo aprendiendo mediante juegos, por lo que es muy importante que estos juegos sean educativos y ejerciten la habilidad cognitiva de nuestros hijos.

Uno de los juegos que se central en el control y que más agradan a los niños es el juego de los opuestos. Simplemente muestra fotos sencillas a tus hijos. El pequeño deberá decir la palabra contraria a la que aparece en la fotografía. Por ejemplo, si la fotografía muestra un fondo blanco, el niño deberá decir negro. Este juego ayuda a la capacidad de concentración de los niños y además facilita el autocontrol ya que deben evitar decir aquello que ven.

¿Tu hijo es muy pequeño o aún o habla con fluidez? No hay problema, podemos hacer juegos cognitivos con ritmos. Por ejemplo, toca el tambor una vez, que tu hijo lo toque dos, luego tú tres… y así sucesivamente siguiendo una cadena de sonidos rítmicos. 

Ambas actividades ayudan a nuestros pequeños a controlar sus impulsos, cosa que está muy relacionada con las habilidades matemáticas y ejecutivas.

Fomenta su lado creativo

Se insiste constantemente en la importancia que tiene la creatividad en la educación de nuestros hijos. Para conseguir que adquiera un desarrolla adecuado de la imaginación, una área de juegos creativos es la mejor idea. 

Esta área debe fomentar la habilidad creativa de manera natural y debe ayudar al desarrollo de la imaginación. Para eso, no es necesario hacer uso de juguetes, algunas cajas de cartón y algunos colores y pinturas pueden llegar a ser uno de las mejores formas para favorecer la imaginación. Dale tiempo a tu hijo para que descubra nuevas actividades que hacer con estos objetos. 

Puedes usar también áreas diferentes que permitan la entrada a la creatividad. Por ejemplo, podría haber una para música, otra para pintar, otra para construir, otra para disfrazarse, cualquier cosa que desarrolle la creatividad.

Refuerzo positivo

Es de vital importancia que los padres muestren entusiasmo y alaben el esfuerzo que los pequeños hacen cada vez que consiguen algún logro. Esto ayuda a los pequeños a sentirse reconocidos más allá de su capacidad intelectual.
Así que, es mucho más reconfortante para nuestros hijos que valoremos su empeño que su inteligencia a que podrá asociar el trabajo duro al éxito, cosa que verá reflejada cuando se inicie en el mundo de los adultos.

Señala objetos que menciones

Desde muy pequeños, a partir de los 9 meses de edad, los niños ya son capaces de seguir la indicación de un dedo que señala algún objeto. Es entonces cuando se puede empezar a jugar con juegos de interacción conjunta, con lo que el niño conseguirá comunicar algo sobre un tercero (que no será ni el mismo ni la persona con la que está hablado). Es decir, empiezan a tener percepción de la existencia de un espacio del que pueden opinar y hablar.

 

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